BOSQUE NATIVO

Un bosque nativo es un ecosistema forestal natural compuesto predominantemente por especies arbóreas nativas maduras, con diversas especies de flora y fauna asociadas, en conjunto con el medio que las rodea -suelo, subsuelo, atmósfera, clima, recursos hídricos-, conformando una trama interdependiente con características propias y múltiples funciones, que en su estado natural le otorgan al sistema una condición de equilibrio dinámico y que brinda diversos servicios ambientales a la sociedad, además de los diversos recursos naturales con posibilidad de utilización económica.

Se encuentran comprendidos en la definición tanto los bosques nativos de origen primario, donde no intervino el ser humano, como aquellos de origen secundario formados luego de un desmonte, así como aquellos resultantes de una recomposición o restauración voluntarias.

Más allá de la importancia propia de los bosques nativos, los mismos brindan valiosos y fundamentales bienes y servicios ambientales, como por ejemplo:

  • Nutren, fijan y protegen los suelos de la erosión, de la desertificación, de la velocidad del viento y del agua
  • Ofrecen refugio a otras especies de vegetales y animales.
  • Absorben y almacenan el agua, evitando inundaciones, así como el dióxido de carbono (CO2), importante gas de efecto invernadero que potencia el cambio climático; purifican el aire y liberan el oxígeno (O2) necesario para vivir.
  • Regulan la temperatura y la humedad generando microclimas.
  • Temperan el viento y el ruido.
  • Producen madera y otros productos forestales no madereros como tinturas, miel, resinas, látex, fibras vegetales y medicinas, así como energía a través de la fotosíntesis.
  • Brindan espacios de descanso, recreación y belleza paisajística.
  • Conservan la diversidad biológica y fortalecen la identidad cultural.